Orientación en la naturaleza

Si hablamos de orientación, automáticamente se nos vienen a la mente palabras como mapa, brújula o GPS. Casi todos conocemos en qué consisten estos objetos, pero tal vez desconozcamos su forma de uso. Lo que deberíamos saber, para empezar, es que son objetos complementarios, es decir, que su uso combinado es la mejor manera de orientarnos en todo momento.

Saber orientarse es de gran utilidad para todos aquellos que transitan por entornos naturales, por ello conocer y dominar algunas técnicas básicas de orientación en la naturaleza es muy importante también para las personas que practican senderismo.

Si bien los senderistas estamos acostumbrados a recorrer entornos naturales, a través de senderos casi siempre homologados y, en muchos casos, convenientemente señalizados, no está de más conocer diversas técnicas de orientación que pueden resultarnos de gran utilidad en muchos casos, bien porque nos hayamos perdido, bien por que inclemencias atmosféricas como una espesa niebla dificulten ver convenientemente las señales, o simplemente porque queramos transitar por lugares sin señalizar o disfrutar incorporando el componente extra de la orientación en nuestras rutas.

Para todos los senderistas, los iniciados y sobre todo para los principiantes en especial, así como para todos los amantes de recorrer la naturaleza en general van destinados la información, los consejos y las técnicas sobre orientación recopiladas en esta página, así como en diversas entradas del blog. Espero que os sean de utilidad a todos.

Voy a describir, uno por uno, los distintos elementos de que disponemos para orientarnos, para después explicar su uso conjunto mediante diversas técnicas o incluso algunas técnicas adicionales de orientación si no se dispone de ellos.

Elementos para la orientación

La brújula

Se trata de un elemento para medir rumbos, es decir ángulos en el terreno con respecto al norte magnético, que utilizaremos como direcciones. Existen varios tipos, aunque las que más nos interesan para la práctica del senderismo y el trekking son las cartográficas (apropiadas para usar sobre un mapa) y las lensáticas (con una mira que permite localizar las referencias sobre el terreno con mayor precisión).

La cartografía (mapas)

Las cartas topográficas y la cartografía en general, que comunmente conocemos como mapas, son simples representaciones, normalmente planas (aunque existen mapas sobre superficies esféricas, e incluso en 3D), de un territorio o porción de la superficie terrestre realizadas a escala, es decir reducidas proporcionalmente para poderlas consultar y transportar con facilidad.

En general contienen información de dos tipos, planimétrica (enclaves, accidentes geográficos, poblaciones, vías, puntos singulares,…) y altimétrica (fundamentalmente cotas, curvas de nivel y diversos sombreados que permiten imaginarnos el relieve)

El altímetro

Un altímetro es un instrumento de medición que indica la diferencia de altitud entre el punto donde se encuentra localizado y un punto de referencia (habitualmente el nivel del mar). Existen varios tipos pero el más común de todos es el barométrico, basado en la relación entre presión y altitud, pues ésta desciende con la altitud. Es un buen complemento del mapa, para intentar determinar en él nuestra posición, y de la brújula, pues permite contrastar los cálculos de posición realizados con ésta y el mapa.

El GPS

GPS son las siglas, en inglés, de Global Positioning System o Sistema de Posicionamiento Global. Se trata de un sistema basado en las señales emitidas por una red de satélites y que pueden ser recibidas por cualquier receptor portátil en la tierra, determinando así la posición exacta de dicho receptor (con una precisión de entre 3 y 10 metros), expresada en los datos de Latitud y Longitud.

Las posibilidades y aplicaciones prácticas de los dispositivos equipados con un receptor de la señal de los satélites GPS son numerosas y de gran utilidad para orientarnos en la naturaleza. En general, usando un dispositivo GPS, podremos introducir las coordenadas de algún punto (waypoint) y saber en qué dirección y a qué distancia de nosotros se encuentra, o precargar una ruta (una sucesión ordenada de waypoints) para posteriormente ser guiados en ella por el dispositivo GPS, o incluso ir registrando, como una huella, el recorrido que estemos realizando (track) de manera que podamos desandarlo en cualquier momento, volver a realizarlo exactamente en otra ocasión, e incluso analizarlo una vez terminado para conocer con precisión la distancia que hemos recorrido, velocidades, desniveles, alturas, tiempo empleado, etc.

Otros elementos: astrolabio, octante, sextante…

Existen otros elementos como el astrolabio, el octante o el sextante que, si bien no se usan demasiado en la actualidad, ayudaron en su día y lo siguen haciendo a navegantes y descubridores.

En general se trata de instrumentos que permiten medir ángulos entre dos objetos, comunmente entre el sol u otro astro y el horizonte, lo que permite conocer la hora del día (si se conoce de antemano la latitud) o determinar la latitud (si se conoce de antemano la hora del día).

Fuente y foto: Activa-T