Por Gisela Manoni

Argentina - sendero Laguna El Diamante a Punta de Vacas

Foto: Nicolás García

Fueron caminos ancestrales de los pueblos originarios. Trayectos obligados luego para los arrieros que -en la época colonial- comercializaban ganado y otros productos con Chile, para los soldados durante la gesta sanmartiniana, para que los jesuitas llevaran a cabo sus misiones. Y más acá en el tiempo, los recorren los militares para sus actividades, los privados para sus ‘expansiones’ inmobiliarias y los aficionados a los deportes de montaña.

Pero estos senderos de impactante belleza que la naturaleza escribió entre valles, lagos, arroyos de montaña y glaciares de la cordillera mendocina -donde la fauna y la flora autóctona viven en ambientes casi vírgenes- constituyen hasta ahora casi un misterio para el común de los locales y turistas.

Poder unir de a pie los distintos valles longitudinales que se encuentran entre la Laguna del Diamante hasta el nacimiento del río Mendoza, en Punta de Vacas, será una realidad en el futuro si los distintos actores ponen manos a la obra -tal como se comprometieron días atrás en el Primer Congreso Argentino de Senderismo- en la consolidación del anhelado Sendero Andino.

Primer sendero de largo recorrido mendocino

Se trata del primer sendero de largo recorrido que permitirá sondear a través de caminos balizados y refugios, a lo largo de unos 300 kilómetros, el interior de la cordillera mendocina (justo en medio del cordón montañoso Frontal y el Principal, que limita con Chile), vinculando el Camino del Inca al norte y con la Huella Andina, hacia el Sur.

Tan particular caminata no es para cualquiera, pero tampoco requiere la destreza de un escalador. Se circula en promedio a unos 3.500 metros de altura. Con algo de preparación, buen estado físico y el acompañamiento de un guía; el sendero constituirá una opción loable para los visitantes, pero también para los mendocinos que quieran intimar con esa mole de piedra que forma parte de su paisaje cotidiano, pero que pocos conocen.

Quienes lo recorrieron aseguran que se necesitan por lo menos entre 14 y 17 días para cumplir con el itinerario completo. Sin embargo, lo bueno de este sendero es que permite desandarlo por tramos, ya que existen distintas bocas de acceso constituidas por caminos o por arroyos de montaña que bajan en cañadones (arroyo Hondo, Los Blancos, La Remonta, El Cajón del Gateado, el paso Portillo-Piuquenes, La Carrera, etc.)

La iniciativa fue el sueño por largo tiempo de un grupo de montañistas mendocinos. Después se convirtió en un anhelo colectivo. Se sumaron a la idea los municipios del Valle de Uco, las entidades de montaña, la Provincia y, recientemente, llegó el apoyo de Nación.

Las comunas del Valle de Uco promueven una lista de unos veinte nudos capilares del senderismo, algunos que ya son utilizados -como el Valle del Tunuyán- y otros con gran potencial, como el Parque provincial Tupungato. Recién ahora el Gobierno está logrando ‘destrabar’ las tranqueras que impedían el ingreso de personas al lugar.

Gran logro

Argentina - sendero Laguna El Diamante a Punta de VacasEl gran logro -para Ricardo Funes, responsable de Turismo de San Carlos- es “el acceso público a la montaña y los beneficios que esto traerá para las comunidades cercanas, los prestadores de servicios turísticos, los deportistas y los aficionados a la montaña”.

Pero para que esto sea una realidad, el funcionario sostiene que tienen que sumarse “todas las voces”. Hay mucho por regular. Sucede que allí se encuentran desde senderos ancestrales de comunidades indígenas poco estudiados hasta campos privados, tierras fiscales, refugios militares y hasta unas seis áreas naturales protegidas. Dónde colocar puestos de guardaparques o cómo se defenderá en la práctica el uso público de los ríos serán temas a definir. También se requerirá de una gran inversión, por ejemplo en la construcción de refugios de altura.

“Con esta propuesta se puede lograr un producto turístico sustentable con gran relevancia, como los ya consagrados Caminos del Vino y Rutas Gastronómicas”, destacó el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Marcos Zandomeni en la apertura del pasado Congreso. La idea actualmente encontró un espacio de desarrollo dentro del programa Senderos de Argentina, una iniciativa de Nación que busca poner en valor estos caminos en todo el país.

Incluso el Valle de Uco sumó a la idea inicial un sendero complementario al Andino que lo extendería hasta la zona del Sosneado en Malargüe. Es el trayecto que pertenece a la vieja Ruta 40 y que posee distintas bocas de entrada a la región comprendida en el camino anterior.

Riqueza vs impacto

La riqueza hídrica de la zona es invaluable. Contiene grandes formaciones de glaciares, anida lagos y lagunas majestuosas (basta pensar en la del Diamante), cobija cuencas -como la del arroyo Grande o Las Pircas- y el nacimiento de numerosos ríos, entre ellos el Tunuyán y el Mendoza.

Esa geografía se cruza a través de numerosos valles -como el del río Tunuyán, río Tupungato y la Quebrada de Matienzo- y esconde especies de flora y fauna que disfrutan de ambientes vírgenes. “Hay centenares de guanacos. Se ven huellas de pumas frescas todo el tiempo y uno está cara a cara con otro tipo de fauna silvestre: con tunduques, águilas, cóndores, liebres, choiques”, cuenta Nicolás García, un periodista que publicó sobre el recorrido.

Aunque implica “democratizar” las áreas de montaña y traerá beneficios para la Provincia, la intromisión del hombre por estas tierras vírgenes generará inevitablemente un impacto. De allí la necesidad que sostienen muchos de elaborar un exhaustivo plan de manejo.

De todas maneras, los promotores destacan que “este tipo de usos es más sustentable que otros”, como opina García. “Las comunidades son parte del ecosistema y es legítimo que ganen con esto. El impacto se dará, pero es mejor que sea con una actividad sustentable para los lugareños, que con prácticas invasivas como la minería, que no tienen legitimidad social, al menos lo han demostrado los pueblos del Valle de Uco”, expuso el montañista.

Fuente y fotos: Los Andes