La construcción de senderos con fines ecoturísticos es un factor que al igual que la cacería, modifica la composición natural y el hábitat de los mamíferos de gran tamaño en la Selva Lacandona. Así lo indican los primeros resultados de monitoreo en la parte sur de la Reserva de la Biosfera de Montes Azules de Chiapas que realizan investigadores del Instituto de Biología de la UNAM junto con la organización Natura y Ecosistemas Mexicanos y la Fundación Carlos Slim.

Por Reyna Paz Avendaño

México: los Montes Azules en Chiapas

Los Montes Azules en Chiapas (foto: purolipan / Flickr)

De acuerdo con Valeria Towns, investigadora partícipe en el proyecto, es la primera vez que se estudia dicha parte de la reserva ubicada en la zona colindante con el río Lacantún, a 25 kilómetros en línea recta, y en donde se han encontrado comunidades con más de 20 ejemplares de tapires, pecaríes, venados, jabalíes, pumas y jaguares.

Los senderos trazados por los humanos generan una tendencia de aumento o disminución de las especies, dependiendo la naturaleza del mamífero, añadió la especialista en ciencias biológicas de la UNAM y ejemplificó diciendo que el tapir tiende a aumentar conforme incrementan los caminos a la redonda ya que no son especies de interés para la cacería, ocasionando que se apropien de hábitats que las especies cazadas o depredadas, dejan a la intemperie.

También, dijo, observaron que los pumas y jaguares ocupan caminos creados por el hombre ya que los utilizan para cazar. “La presencia de caminos humanos altera el mecanismo de los grandes depredadores: jaguares y pumas ya que usan estos senderos haciendo que las presas eviten dichos sitios o aquellos lugares de refugio cercanos a los asentamientos humanos”.

Por ello, añadió, los mamíferos de gran tamaño, excepto jaguares y pumas, aumentan su presencia conforme se alejan de la cabecera municipal, especialmente los venados y jabalíes, animales a quienes se suma el factor de cacería, pues se ubican entre los más perseguidos por el hombre con fines de comida y venta.

“Las comunidades más cercanas a esta reserva son: Chajul, Playón, López Mateos, Zamora y Reforma Agraria, poblaciones que están del otro lado del rio Lacantún y se calcula que la cabecera municipal tiene aproximadamente mil habitantes”.

Estrategias de monitoreo

México: los Montes Azules

Los montes Azules, reserva de la biósfera (foto: visitingmexico.com.mx)

Los resultados de esta investigación, señaló Valeria Towns, son un punto de partida para diseñar estrategias de monitoreo a largo plazo sobre los modelos de ocupación de los mamíferos y también sirven para generar un panorama de las actividades humanas no relacionadas con la cacería que pueden tener un efecto sobre la composición de mamíferos en una región.

“Esto es importante en lugares en donde se está planteando llevar a cabo actividades ecoturísticas y algunos tipos de explotación de la fauna para entender que sí se puede o no, cómo definir áreas claves para la conservación, para entender cómo se mueven estos mamíferos y cuáles son los índices de abundancia de las especies”, comentó.

Y añadió: la investigación servirá para mejorar los planes de manejo y lo futuros corredores que se vayan formando. Actualmente podemos decir que la reserva se encuentra en un buen estado de conservación.

“Este estudio también refleja que la cabecera municipal ejerce presión en los animales aunque no está dentro del área protegida. Pero es importante conocer la presión que esta área humana y su población ejercen sobre los animales presas dentro de la reserva”.

Por último, comentó que actualmente se encuentran cuantificando cuántos jaguares habitan la zona, tratando de hallar los 200 pecaríes de labios blancos que pudieron registrar pero que se han adentrado a la selva por la presencia humana y están editando el material audiovisual que durante tres años han obtenido como resultado del monitoreo.

Fuente: Cronica.com.mx