Que el invierno esté cada vez más cerca no es sinónimo de encierro. Aguas de Ramón, Yerba Loca y Puente Ñilhue son lugares perfectos para disfrutar de la naturaleza. Escápese, sin salir de la Región Metropolitana.

por María José Pérez-Barros

Chile: cascadas de hielo

Las cascadas de hielo

El ritmo de la ciudad, a veces, puede ser agotador. Por suerte, no es necesario manejar horas para escaparse de la contaminación y hacer un picnic con la familia, senderismo o simplemente disfrutar de la naturaleza.

Saltos y cascadas, flora y fauna, glaciares, cerros y valles, y miradores con vistas espectaculares, se esconden en nuestra pre cordillera.

Parque Puente Ñilhue

El parque Puente Ñilhue está conformado por senderos de trekking y alta montaña que permiten al visitante alcanzar las cumbres del cerro Provincia a 2.750 metros. y del cerro San Ramón a 3.250 metros. La cumbre de este último se encuentra fuera de los límites de Puente Ñilhue, y se puede acceder a él por rutas de alta montaña.

En el primer tramo de la ruta se pasa por el Alto del Naranjo para luego llegar al Provincia y finalmente al San Ramón. Entre espinos, romerillos, y guayacanes, los espacios de este parque ofrecen lugares para acampar y hacer actividades de educación ambiental. Más de 20.000 personas llegan todos los años a Puente Ñilhue, esperando ver zorros culpeo, vizcachas, ratones degu y varios reptiles que componen parte de su amplia fauna silvestre.

La dificultad de este circuito de trekking es media alta, está abierto todo el año y el tiempo estimado, sólo de asenso, es de cinco horas.

Aguas de Ramón

Puente colgante en el parque Aguas de Ramón

Puente colgante en el parque Aguas de Ramón

Este parque es relativamente nuevo. Fue creado el 2002 en un acuerdo entre la CORFO, Aguas Andinas, PROTEGE, Conaf y la Municipalidad de Las Condes.

Son 3.642 hectáreas con tres posibles recorridos. Uno es el Canto del Agua, un paseo de 25 minutos que rodea el sector bajo del Estero Ramón, ideal para hacerlo con niños.

Le sigue en dificultad, el Paso Los Peumos, un sendero que se recorre en tres horas y medias y ofrece la frescura de cascadas, el cruce por puentes colgantes, la experiencia de conocer un baño ecológico con lombricultura, y el descanso en guayacanes de 10 metros de ancho. Y por último, el más avanzado, el Salto de Apoquindo, dura siete horas y su máxima atracción es la llegada a una cascada de 30 metros de altura.

En 2007 se encontraron, en este parque, restos de un mastodonte Stegomastodon de 15.000 años de antigüedad.

San Carlos de Apoquindo

Este parque forma parte del contrafuerte cordillerano y en él se pueden distinguir cerca de 350 especies de flora y 90 de fauna. Uno de los mayores atractivos es que el primer tramo de la ruta contempla senderos aptos para ciclismo de montaña. Desde este lugar se puede obtener vistas privilegiadas de Santiago. Llega hasta el sector de Alto del Naranjo donde conecta con el sendero que alcanza el cerro Provincia. Está abierto todo el año, y su dificultad es media.

Son cuatro horas de asenso para llegar a la altura máxima (Alto del Naranjo) a 1861 metros de altura.

Yerba Loca

Excursionistas camino a las cascadas de hielo en el Parque Yerba Loca en Farellones.

Excursionistas camino a las cascadas de hielo en el Parque Yerba Loca.

Para esta temporada Yerba Loca ha habilitado nuevos senderos, más cortos, para complementar los tradicionales que llegan a las cascadas de hielo, a la Casa de Piedra Carvajal y el glaciar La Paloma.

Algunos de ellos son los sendero al Mirador del Águila de 45 minutos, a la Meseta de los Cóndores y hacia el cerro El Planchón.

Dentro de los mayores atractivos del parque se encuentran Los Hornitos, un sector con afloramiento de agua y especial para escalar en roca; la Casa de Piedra Carvajal hecha por habitantes prehispánicos y arrieros y las cascadas de hielo. La base del glaciar La Paloma, a 3.900 msnm, es el punto cúlmine de la ruta. Ahí hay una laguna una laguna con una vista única al glaciar y donde nace el estero Yerba Loca.

Fuente y fotos: Pulso