Guatemala: el volcan Acatenango

Por Miguel Blanquer

Subir volcanes ha sido una experiencia que me ha fascinado siempre, pero sentir que la tierra está viva es una experiencia única. Hoy os proponemos esto, ver y sentir como uno de los volcanes más activos de Guatemala.

Curiosamente, en el momento de publicar este post (junio de 2012) la zona se encuentra cerrada, dado que el Volcán Fuego está en plena erupción, por lo que tanto los gases y humos emanados, como la gran cantidad de lava, hacen que la ascensión al Volcán Acatenango este actualmente prohibida.

Otro detalle importante a tomar en cuenta, es la “sensible” situación de ciertas zonas alejadas de los núcleos turísticos del pais, como es la violencia. En este caso, el 95% de los guías de la zona de Antigua, no suben al Acatenango por la gran cantidad de robos. Nosotros nos quisimos arriesgar llevando lo justo y la apuesta salió ganadora.

El Volcán Acatenango es un volcán de 3976m de altitud, cercano a Antigua y unido al activo Volcán Fuego de 3763m.

Pequeño refugio

La ascensión se inicia desde los 2250m de altitud desde el pueblo de La Soledad, lo cual se agradece, pero no debemos confiarnos tanto debido a que nos faltan poco más de 1700m de desnivel, y estos debemos hacerlos en un tiempo limitado.

El sendero está marcado inicialmente para recorrer los maizales de la zona, pero en ningún momento encontraremos reseñas del Acatenango, exceptuando un pequeño refugio que encontraremos a mitad de la ruta. Rápidamente entraremos en el bosque, un tanto insólito debido a las frecuentes erupciones.

Llegamos al refugio, bastante destartalado por cierto, y realizamos un pequeño descanso. En este punto, se han dado caso que los excursionistas se han quedado a dormir y han dejado cierto material para atacar la cima sin peso. Cuando han vuelto exaustos se han encontrado sin pertenencias al haber sido robadas. Take care!!!

Por fin llegamos a los 3500m y podemos divisar parte de la cima del Acatenango. Desde este punto, se comienzan a excuchar las explosiones del cercano Volcán Fuego, lanzadas cada 5 minutos como un verdadero reloj suizo. Debemos aminorar el paso, ya que la altura nos obliga, pero las ganas de hacer cima nos ayuda a olvidar el esfuerzo realizado hasta entonces.

Llegamos a la cima, con una suerte envidiable a no estar oculta por las nubes. Dicha cima, la verdad que es bastante corriente y común a cualquier volcán que podamos encontrar en otra parte del mundo, pero lo que se avecina en unos segundos es increible.

Un sonido escalofriante

De repente, un sonido escalofriante emana de las nubes cercanas, a tan sólo 500m de nosotros. Una mancha negra sale de entre el fondo blanco y el suelo se tambalea. Es el Volcán Fuego, gritando cada poco tiempo con el fin de escupir gran cantidad de rocas. La piel se nos puso de gallina, pero los momentos se hicieron expectaculares.

Lástima que estuviera tapado por las nubes, presagio de la tormenta que se avecinaba y que finalmente nos pasó por agua casi todo el camino de vuelta.

La bajada no se hizo muy pesada, ya que cambiamos de camino y pudimos divisar el valle oriental al volcán. En este momento, apareció la tormenta de la que hablabamos antes y se acabaron las bellas vistas, es lo que tiene viajar en Septiembre por estas latitudes.

Fuente y foto: Viaja por libre (en el sitio hay más fotos y se puede descargar el track GPS en formato .gpx)